muchocine opiniones de cinedesde 2005

El producto final no tiene la calidad que se podría exigir a la creadora de la magnífica Lost in translation. Resumiendo: una historia que no acaba de arrancar y una vez lo consigue acaba a medio gas.

★★☆☆☆ Mediocre

María Antonieta

Lujos, champán, joyas, escándalos, cotilleos, festines culinarios, vestidos confeccionados con las telas más exquisitas, bailes y fiestas hasta el atardecer… La nueva película de la ganadora de un Oscar Sofia Coppola refleja perfectamente los excesos que se vivieron en la corte de Versalles durante el siglo XVIII, un lujo extremo radicalmente distinto a las deplorables condiciones de vida del resto de la población francesa, un lujo que llevó a la perdición a los monarcas del lugar.

La historia, protagonizada por Kirsten Dunst y Jason Schwartzman, se centra en la figura de Maria Antonieta, una mujer que tuvo qué abandonar rápidamente su niñez para convertirse en reina de Francia. La película empieza con el viaje de la niña de su Austria natal a la corte de Versalles donde le esperaba su prometido para contraer matrimonio, una boda a partir de la cual se verían satisfechos los intereses políticos de ambos países. Pero esa alianza no sería efectiva hasta que no naciera el heredero de la corona, un niño que tardaría en nacer debido a la impotencia del príncipe. Se trata de una película arriesgada en la forma cercana de presentarnos el siglo XVIII, habitualmente representada de manera muy encorsetada. Y es que los reyes también pueden ser impotentes, aunque la historia oficial generalmente es demasiado complaciente y tiende a maquillar un poco la realidad para evitar mostrar según qué aspectos menos convenicionales. Pero Soffia Coppola se atreve a presentarnos una visión muy personal y realista de lo que ocurrió en la época de la opulenta corte francesa.

La ambientación de la corte está perfectamente recreada, sin escatimar en vestuario ni en mostrar toda aquella opulencia y recreándose en planos notablemente largos –muy en el estilo de la directora- para poder apreciar a la perfección cada mínimo detalle. Ahora bien, es necesario preguntarse si realmente es imprescindible para la comprensión de la trama la repetición casi exacta de algunas escenas. La primera hora de la película es totalmente redundante ya que se da una recreación innecesaria: ¿hace falta repetir tres veces una secuencia para que quede clara la falta de entendimiento sexual entre los príncipes?

Otro punto polémico es la banda sonora de la película, estamos acostumbrados a asociar un tipo de música a una época en concreto. En este caso se opta por una banda sonora genial pero totalmente inadecuada, según mi punto de vista, para el tipo de película ante el que nos encontramos. La banda sonora incluye a grupos modernos como The Strokes, The Cure, Phoenix, New Order y Siouxie And The Banshees. Si bien es cierto que en ocasiones algunas canciones no chirrían tanto, otras parecen totalmente fuera de tono (como ocurre en la escena del baile). En cuanto a las interpretaciones, Kirsten Dunst parece haberse estancado en su papel de adolescente superficial. De hecho el papel de una reina que se evade de sus responsabilidades y problemas de una forma frívola y derrochadora parece que le viene como anillo al dedo. Del resto de personajes no hay nada que destacar puesto que son un mero acompañamiento de la protagonista.

Sin embargo, lo que sí es digno de elogio es la voluntad de la directora de experimentación y de reinterpretación de la historia, el problema es que el producto final no tiene la calidad que se podría exigir a la creadora de la magnífica Lost in translation. Resumiendo: una historia que no acaba de arrancar y una vez lo consigue acaba a medio gas.
Lo mejor: La ambientación detallista y la valentía en la experimentación de la directora.
Lo peor: Las interpretaciones, la lentitud de la historia y la banda sonora.
publicado por Silvia el 2 febrero, 2007

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.