Aburridísima, pesada y previsible. Un despropósito bastante considerable, donde al final se pueden entrever en la lejanía intenciones de remontar un pelín el vuelo, pero que fracasa estrepitosamente. El ‘Scary Movie’ de los thrillers psicológicos.

★☆☆☆☆ Pésima

El número 23

Batería de preguntas: En ‘El número 23’, ¿qué es lo fundamental? ¿Qué le da sentido a la cinta? La obsesión del personaje de Jim Carrey, ¿no? Bueno pues el -horrendo- guión fracasa estrepitosamente a la hora de retratar con un mínimo de realismo y seriedad la obsesión del protagonista, y toda la historia en general. Todo lo exagera y se lo toma demasiado en serio, tanto que acaba resultando bastante risible y pareciendo una parodia tipo ‘Scary Movie’ de películas de Fincher o Lynch, y demás thrillers psicológicos. También lo alarga en demasía, hasta el punto en que pasada UNA HORA no ha pasado absolutamente NADA en pantalla.

Escenas como las del perro en medio de la carretera (¡y el frenazo!), la del suicidio de una mujer y Jim Carrey agachándose en el acto, de un viejo degollándose (por… ¿por qué se degüella?) o de mil y una conversaciones, diálogos y situaciones sin sentido, incoherentes, con demasiada moralina y palabrería infantil y vacía, por no hablar de las cientos de burradas super mal tratadas y llevadas hasta el límite sobre el número 23, ya forman parte del honroso y legendario abanico de secuencias cómicas y/o bochornosas de toda la historia del cine.

En las bases de datos consta que esta película es de suspense, pero éste parece estar de vacaciones en los cien tediosos minutos que dura la película. Si el misterio principal del film estuviera bien urdido y bien resuelto, pues hubiera sido un entretenimiento más o menos digno, pero ni eso, porque el suspense es de lo más descafeinado (¿De verdad que alguien se sintió realmente en suspense?) y tópico y, además, el ritmo es casi inexistente. Y luego está el final, ese de los que están tanto de moda ahora, los «finales-recapitulación», de los que vuelven a repasar todos los detalles de la trama, no vaya a ser que no pillemos en su totalidad los vericuetos de este guión taaan trabajado y pulido. Guión que parece haber sido escrito por Iker Jiménez o, si me apuras, por Pete Doherty.

Las -más que nada anecdóticas- participaciones de Jim Carrey y mi diosa Virginia Madsen (lo siento, es que ésta mujer me tiene perdidamente enamorado), los cuales creí más inteligentes como para aceptar unos papeles tan indeseables como los que interpretan en ‘El número 23’, no ayudan en nada.

Aburridísima, pesada y previsible. Un despropósito bastante considerable, donde al final se pueden entrever en la lejanía intenciones de remontar un pelín el vuelo, pero que fracasa estrepitosamente. Hubiese sido un cortometraje curioso… pero no. Con el permiso de ‘Ghost Rider’ (¡qué grande!), una de las peores películas en lo que llevamos de 2007.
Lo mejor: - La presencia (más que nada anecdótica) de Virginia Madsen. - El diseño artístico.
Lo peor: - El resto. Jim Carrey incluído.
publicado por Rafa Delgado el 1 junio, 2007

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