Si esperabas que Fresnadillo le diera un toque personal a la receta que magistralmente preparó hace cinco años Danny Boyle, ya puedes hacerte a la idea de que lo único nuevo que verás es una camiseta del Real Madrid.

★★☆☆☆ Mediocre

28 semanas después

No se puede ir al cine con expectativas. En ocasiones la película es lo que esperas de ella, una de cada cien supera esas expectativas y la gran mayoría de las veces sales de la sala con cierta decepción. Esto es lo que me ha ocurrido con 28 Semanas Después, aunque admito que es culpa mía, porque me esperaba un algo más que finalmente se quedó en un esbozo de algo más. Alegaré en mi favor que 28 Días Después ya ofrecía un planteamiento novedoso dentro de un género que ya no tenía mucho que aportar, salvo un rato de sangriento entretenimiento. Esto, sumado a que el director y guionista era Juan Carlos Fresnadillo, responsable de la interesante y a ratos surrealista Intacto, me había predispuesto a ver algo totalmente nuevo partiendo de la magnífica primera entrega.

Finalmente, lo que tenemos es más de lo mismo with a twist que dirían los ingleses, pero más de lo mismo al fin y al cabo. Ni siquiera se aprecian diferencias en el punto de vista y casi me atrevo a asegurar que en los créditos podría aparecer Danny Boyle como director sin que nadie sospechase lo contrario. Si acaso se ven algunas novedades a nivel estético y abundan los planos cortos, con los que Fresnadillo parece sentirse a gusto. Por otro lado, la idea es la misma: el hombre es peor que los propios infrectados de ira que, al fin y al cabo, no pueden resistir a la enfermedad. Y eso no es malo, pero si al final la película cae en el tópico del grupo de desconocidos que se unen para huir de un desastre, la idea principal se diluye y pierde toda la fuerza. Tras un arranque muy prometedor y media hora de preparación de un escenario aterrador, se produce un clímax que amenaza con hacerte pasar un mal rato si se mantiene. Desafortunadamente, la caída es casi en picado y la segunda mitad de la película es un paquete de lugares comunes con algunos toques de autor, como para dejar claro que no se quería hacer lo mismo de siempre. Hacia el final, todo resulta bastante previsible y en algunos momentos excesivo.

Los personajes están demasiado desdibujados (sobre todo los agregados al final) y esto hace que no te afecte lo más mínimo tanto si se los come un enfermo de ira como si se encuentran con una bala. Además, supongo que el caché de Robert Carlyle debe ser tan elevado que se han visto obligados a incluirlo en algunas escenas en las que simplemente no pinta nada. Por otro lado, hay personajes desaprovechados, como la mujer del protagonista y el militar americano al mando, con los que podrían haber alargado la primera parte de la película y retrasado la explosión a partir de la que se rompe el delicado equilibrio.

En definitiva, esperaba que Fresnadillo le diese un toque de personalidad a esta película y parece que lo único que ha aportado es la camiseta del Real Madrid del niño protagonista. Veo demasiado seguidismo y tengo la impresión de que las buenas ideas se acumulan en el arranque y se agotan a medio camino del final, quedando una película sin alma. Es cierto que 28 Días Después (que me parece mejor que esta) desbarra al final, cuando llegan al campamento militar, pero al menos era una propuesta más arriesgada que la de 28 Semanas Después. Al final me queda el mal sabor de boca de lo que pudo ser y no fue, aunque siempre pueden arreglarlo en 28 Meses Después, claro…
Lo mejor: La primera mitad de la película, que crea en el espectador un sentimiento de inquietud difícil de conseguir. El uso que se hace de Londres, como si fuera un actor más.
Lo peor: Que después de crear ese clima tan inquietante, la película estalla demasiado rápido y no guarda nada para el final. Los personajes desaprovechados (la mujer del protagonista y el que está al mando de los americanos) y los personajes de los que se ha abusado, como el de Robert Carlyle.
publicado por Taliesin el 5 julio, 2007

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.