Una apuesta que desde un primer momento resulta poco auténtica, muy premeditada y calculada y tan huérfana de alma que debería recabar en otro tipo de orfanato. El de las películas con absolutamente nada que decir.

★★☆☆☆ Mediocre

El Orfanato

Arropada por la ahora inmaculada e intocable firma del irregular Guillermo del Toro, El Orfanato ha venido recibiendo aplausos y elogios por cualquier festival donde se ha estrenado. Finalmente la cinta está a disposición del público en cualquier multisala del país. Bravo pues,que el dinero que podría ir destinado a la duodécima estupidez proveniente de EEUU acabe en cajas nacionales. Nadie pone ninguna pega a que la nueva película sea la candidata a ir a los oscar por nuestro país. Es de suponer que para los productores y artífices de la película todo es maravilloso e inesperado, toda una sorpresa. Además la película se trata de una ópera prima. “Parece que volvemos a tener otro Laberinto del Fauno” claman críticos y exhibidores. Todo parece perfecto. Pero no lo es. El Orfanato de J.A.Bayona no es otra cosa que el malogrado producto de una operación comercial y tramposa, un entremés precocinado que tiene la insolencia de darse palmaditas en la espalda a si mismo como si su creación hubiera sido fruto de la prodigiosa creatividad de un nuevo genio.

Seguro, el presupuesto invertido en la película se deja notar en su impecable factura. La fotografía es maravillosa aunque en ocasiones, todo se torna demasiado perfecto y calculado, todos los encuadres han sido cuidadosamente elaborados pero en ocasiones tanta composición resulta tan perfecta que acabamos por no creernos que cierto objeto este en la casa por que si. Una sensación que podría aplicarse a la mayoría de aspectos de la película. Los planos de la casa desde el exterior, las preciosas estampas de la costa asturiana y algún que otro detallito más por aquí y por allá son si duda lo mejor de esta película de “fantasmas”. Dentro de lo destacable parece irrefutable incluir la interesante actuación de Belén Rueda que si bien hace creíble su personaje, no deja de ser la enésima representación de mujer fuerte enfrentada a la pérdida de un hijo que hemos visto tantas veces en el cine made in Hollywood. Rueda compone bien su interpretación aunque su constante cara de amargamiento (cualquiera diría que estuvo todo el rodaje de resaca) y sus momentos de “mamá guay” sean en ocasiones chirriantes. La película, un nuevo acercamiento al tema de casa encantadas, esta rodada con oficio y se nota que el director maneja la cámara con convicción, pero esta plagada de momentos en los que pretendidamente se ha elaborado pensando en crear momentos de emotivividad, terror, espeluzne, magia o drama.

Es tan evidente la apuesta por facturar una película de calado comercial, en tocar la fibra sensible a lo Spielberg, que la mayoría de momentos de pretendido encantamiento resultan vagamente exitosos y sólo dejan en evidencia un guión sin personalidad y una dirección inexperta al no saber hacer funcionar lo que deberían de ser momentos inesperados, de los que surgen de lo más profundo de los personajes y no de una vacía lección de planificación en una clase de cine de una cara universidad. Desde los primeros instantes del film, con algún que otro plano robado de “Salvad al soldado Ryan”, los momentos intimistas resultan cursis y recargados(esa secuencia de Laura y su marido tocando el piano a la limón)y es larga la colección de situaciones forzadas para ser “parecidas a…” que no hacen otra cosa que aumentar la constante sensación de dejavù que supura este orfanato.  Como si fuera el nuevo subgénero a cultivar en nuestro país desde El laberinto del fauno(2006), la película parece querer evitar ser demasiado fantástica para centrarse en el drama para al final dar un golpe de efecto a lo sexto sentido que justifique (o desjustifique)todo el film.

Sin duda sorprendente, su final revela algunas de las muchas trampas que ha utilizado la película y al final uno cree haber estado asistiendo a una selección de grandes momentos del cine de casas encantadas cuya finalidad es crear el caldo de cultivo adecuado para que Bayona recorra los grandes clichés del género y sin cortarse un pelo, coger lo que más le interesa de las películas a las que intenta rendir homenaje. Desde luego el argumento central tiene más de Polstergeist que de otra cosa, ya que la única diferencia significativa es al sustitución de la actriz que hace de médium, mucho también de Los otros y no precisamente de lo bueno, ya que la pomposa banda sonora ayuda a aumentar la constante sensación de haber visto y oído antes cada escena de la pantalla. No faltan otros detalles fundamentales vistos ya tantas veces, muñecos que dan yuyu, golpes, juegos de niño chirriantes en el parque… ni siquiera se privan de el inevitable dibujo hecho por el niño al ver a los fantasmas, ni las inevitables frases “quieres jugar con nosotros?” etc..etc.. 

Lo peor de todo es el tono solemne que acarrea todo el film, completamente falto de humor ,que da pie a un puñado de situaciones que rozan el ridículo. El personaje de Benigna, una anciana con gafas de culo de vaso, parece estar escrita para ser interpretada por el moreno de cruz y raya, y el momento de su atropello recuerda a los momentos más gloriosos de el cine de Javier Fesser. Las carcajadas del personal no paran cuando se nos muestra la historia de Benigna y su hijo un niño deforme a lo Jason Voorhes que murió (uh,ho!sorpresa! ahogado en los acantilados)en un video casero grabado hace un tiempo. Pero el momento más glorioso de este festival del humor involuntario es cuando la inspectora de policía le dice a Laura con un tono muy solemne: “Hemos preguntado a todos los asistentes de la inauguración, nadie recuerda haber visto a un niño con un saco en la cabeza”.Sencillamente glorioso.

Risas aparte ,resulta aún más gracioso ver como este afamado director de videoclips de camela aplica a su opera prima las tácticas de muchos de sus piezas para el grupo caló , que no eran otras que emular otras películas. Así, encontramos un tufillo similar a la correcta The Dark(2005),en la que una Maria Bello sospechosamente reminiscente a esta Belén rueda, perdía a su hija en los acantilados, raptada por los espíritus, y corría por la playa buscando a su hija desaparecida, ante la incredulidad de todos, claro. No faltan los planos que confirman lazos con la película de John Fawcett y podemos ver a los equipos de submarinismo rastreando la zona para encontrar el cuerpo la mujer encontrando los restos de la niña asesinada tras escarbar un poquito en el cobertizo. Tampoco falta el plano “chica–cae-dentro-de-la-ducha” de Amanecer de los muertos(Dawn of the dead,2004) tomado desde el mismo ángulo y todo. En definitiva, El Orfanato es la película de horror para abuelas de la temporada.

Horror para todos los públicos pensado y diseñado para el disfrute de las mamás que quieran ver “una de esas de sustos”. Un trabajo formalmente impecable que de ser estrenado con firma americana sería absolutamente masacrado por la crítica(o lo que es peor, completamente ignorado)y que contiene muchas de las manías más comunes de los grandes Blockbusters Hollywoodienses. Una apuesta que desde un primer momento resulta poco auténtica, muy premeditada y calculada y tan huérfana de alma que debería recabar en otro tipo de orfanato. El de las películas con absolutamente nada que decir.

publicado por Jorge Casanueva el 21 octubre, 2007

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