La peli empieza bien, avanza un poco peor, cae algunos momentos en el tedio, y acaba de forma abrupta, y, si me apuran, de manera no muy comprensible, todo como resultado de un guión que prefiere adentrarse en la acción más simple.

★★☆☆☆ Mediocre

Soy leyenda

Hacía ya tiempo, posiblemente desde El día de mañana, que no veíamos por aquí algún ejemplo de cine de catástrofes que tan en boga estaba en los años 70, y precisamente, ha sido un remake, nueva versión, adaptación o como quieran llamarlo, de El último hombre… vivo, donde Charlton Heston, sin nadie a quien dispararle con su rifle durante el día, campaba por L.A. y se veía una y otra vez Woodstock.

Ahora es Will Smith el que hace de Robert Neville, convertido en un científico del ejército que, tras perder a toda su familia y ver cómo una supuesta cura contra el cáncer (descubierta por Emma Thompson, ojito) acababa dejando desierto el mundo entero, vive junto con su perra Sam mientras intenta desesperadamente encontrar una cura para los infectados.

Will Smith es uno de esos pocos actores sobre los que puede descansar una película, sin que al respetable le entren ganas de estrangularle o de ingerir la cápsula de cianuro, y Soy leyenda no es una excepción a esta regla. Quizás desde que Tom Hanks hizo el vuelo de prueba del avión de Perdidos no veíamos a un actor ocupar tantos minutos de pantalla en solitario, y conseguir mantener entretenido al público, aunque sea a base de hacer dominadas en barra, y compartir siempre pantalla con algún familiar; en este caso, su hija Willow (sin parentesco con el adorable enano).

La peli empieza bien, avanza un poco peor, cae algunos momentos en el tedio, y acaba de forma abrupta, y, si me apuran, de manera no muy comprensible. Todo como resultado de un guión que prefiere adentrarse en la acción más simple que en la exploración de algunos conceptos que sí que se apuntan en la peli, pero que se acaban dejando fuera, a mayor gloria de la explosión y de la pelea. Que yo no digo que no deban estar, ojo, pero sí que da la impresión de que había que justificar los 300 millones gastados, posiblemente en el sueldo de Smith, porque los infectados parecen haber salido de Blade II, y lucen en pantalla bastante mal, para ser sinceros.

El responsable de la cinta es Francis Lawrence, cuya única referencia en el cine es Constantine, y proviene de… bueno, seguro que no les lleva mucho adivinarlo, ¿verdad? Sí, claro, del mundo del videoclip. No es que lo haga especialmente mal, e incluso hay algún momento interesante (la inquietante presentación por primera vez de los infectados, por ejemplo, de espaldas a Neville), pero en las peleas no nos enteramos de mucho, a pesar de que sea un tipo negro de dos metros contra el hermano feo de Gollum.

Aún así, como la cosa no se extiende mucho más de los 100 minutos, y a Smith le sobra carisma, se deja ver con agrado mientras uno no se empiece a hacer demasiadas preguntas sobre cómo ha hecho el Macho Alfa para aprender manualidades, o por qué es peor el frío de Vermont que el del crudo invierno neoyorquino. Afortunadamente, por lo que vemos en la película, ninguno tendrá que tragarse en los cines Batman vs. Superman. Ya es algo.

publicado por Alberto Pérez el 14 enero, 2008

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.