Speed Racer es entretenida y logra crear un universo visual como nunca habíamos visto hasta ahora, pero su abusivo uso del CGI deja al descubierto muchas carencias.

★★★☆☆ Buena

Speed Racer

Los hermanos Wachowski buscan cambiar de tercio con este film, algo que se aleje de la ciencia ficción oscura, robótica y estilizada de la saga Matrix. Y lo hacen con un film cargado y saturado de colores chillones y estética pop en un intento de trasladar el estilo cartoon de la serie animada a la acción real. El resultado es satisfactorio a medias.

Los colores chillones abruman y saturan nada más empezar el film, algo a lo que uno va acostumbrándose progresivamente y asimilando. El abuso de los CGI desmesurados y tan poco reales se hace más que evidente en alguna escena donde el desmedido uso de decorados insertados sobre fondo verde es demasiado obvio y resulta muy irreal. Aunque es de suponer que era el efecto buscado y el film es totalmente coherente con este propósito. A pesar de estas imperfecciones, el espectáculo visual creado es digno de elogio si conseguimos no sobresaturarnos con tal apabullante paleta de colores.

Lo que comienza con una gran cantidad de información que asimilar y unos primeros minutos de montaje desconcertante, va derivando en una presentación de personajes y planteamiento de la trama que no acaba de coger el punto, hasta llegar a la segunda mitad del film donde se da rienda suelta a la acción más desbocada, donde ya las carreras cobran su mayor protagonismo, y que logra que por fin el film despegue y se pase como un suspiro hasta su recta final cargada de emoción y de lo más trepidante.

Pero el montaje de las escenas de acción vuelven a ser del todo frenético y caótico, y no en pocas ocasiones uno no sabe que es lo que está pasando en medio de una carrera cuando ve coches volar de un lado para otro y choques a gran velocidad, un cambio rápido de imágenes y planos que dejan a uno descolocado. Un mal que no es único de esta película, ya en Transformers, por poner un claro ejemplo, cuando la acción se disparaba, era difícil situar la acción y hasta distinguir a un robot de otro.

Los Wachowsky también se alejan de la seriedad, la filosofía y la trascendencia de su trilogía para adentrarse en el difícil propósito de crear una comedia familiar con todo lo malo que ello implica. Las escenas cómicas acaban pesando mucho, no todas acaban haciendo gracia, y el recurso del niño y sus tonterías logran desesperar en más de una ocasión. Todo y eso, hay que reconocer que hay escenas que sí están muy logradas, como la divertida primera escena de lucha en el hotel.

Speed Racer es entretenida y logra crear un universo visual como nunca habíamos visto hasta ahora, pero su abusivo uso del CGI deja al descubierto muchas carencias, tanto del uso del fondo verde como de las escenas hechas por ordenador, en parte por la intención de crear un universo tan irreal y lleno de color que acaba desentonando demasiado con los personajes de carne y hueso. Habrá que esperar a Avatar de James Cameron y su innovadora forma de rodar para ver si este problema se solucionará en un futuro.
Lo mejor: Su excelente poderio visual.
Lo peor: Que este poderio visual a veces canta demasiado.
publicado por Dragon negro el 10 mayo, 2008

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