La Niebla ha sido vendida como un mero producto de terror, con el nombre de Stephen King bien grande en todos sitios en que se promociona. No os dejéis engañar. Disfrutadla como es debido y os encontraréis una de las mejores y más aterradoras piezas

★★★★★ Excelente

La niebla de Stephen King

Dicen que el peor monstruo que existe hoy día en nuestro planeta es el propio ser humano. Sea completamente cierto o no, lo que sí es evidente es que en ocasiones nuestra raza se pone al nivel de cualquier abominable bicho que hayamos imaginado. Si bien esta especie de idea acerca de nosotros mismos puede resultarnos incompleta, imposible o simplemente tonta, la verdad es que, al mismo tiempo, resulta extrañamente tentadora. Tan tentadora que Frank Darabond, director de la obra maestra Cadena perpetua, ha querido demostrar dicha ideología con uno de los filmes más espeluznantes vistos en años: La Niebla. Basada en la novela de Stephen King (en un principio, algo no demasiado prometedor), la película se trata de un claro homenaje a la serie B, con situaciones y un apartado visual muy similares a los de dicho tipo de cine. Sin embargo, no carece, como sí lo hacían los otros filmes, de profundidad y calidad cinematográfica. Es más, en ella abundan metáforas, símbolos, secuencias perfectas, abunda talento.

Todo lo que encontramos en la película es magnífico: desde la puesta en escena hasta su retrato de una sociedad actual demasiado avariciosa. Esta es la muestra más precisa de que el cine de terror puede ser un verdadero camuflaje de historias comprometidas e inteligentes, de situaciones únicamente entendibles por gente dispuesta a tener una visión más amplia del mundo en que vivimos. La Niebla es lo más cercano, tanto cinematográficamente hablando como a nivel argumental y metafórico, a una obra maestra. Darabont maneja la historia con una encomiable habilidad, pues además de saber mover la cámara en un espacio tan agobiante y claustrofóbico durante aproximadamente dos horas (exceptuando los primeros y últimos minutos, que se desarrollan en el no menos misterioso pueblo), sabe atrapar al espectador en cada una de las situaciones (la mayoría de ellas, verdaderamente dramáticas). Los personajes que desfilan por el segundo gran protagonista, ese típico supermercado a las afueras del pueblo, en medio de un gran mall, después del primero (la niebla, que no deja de ser una metáfora sobre la maldad de la especie humana), están todos perfectamente dibujados, aunque podría tacharse el hecho de que sea sumamente tópico el grupo de "los que tienen la visión clara" (formado por el protagonista principal, un más que correcto Thomas Jane), los cuales se enfrentan al grupo de "los iluminados", guiados por una terrorífica fanática sublimemente interpretada por Marcia Gay-Harden.

Por lo demás, creo haber dejado claro mi opinión sobre esta arriesgadísima y compleja película, que esconde mucho más de lo que parece detrás de, en este caso subgénero de terror. Y es que no hay nada más evidente que el verdadero género que pretendía llevar a cabo Darabont con su adaptación (por cierto, el guión de él mismo está simple y llanamente asombrosamente calculado) era el puro drama. Una tragedia metafórica sobre nuestra cada vez más insana especie vestida de un cuento para no soñar. Para acabar, querría no dejar de mencionar el desenlace, una de las conclusiones más extremadamente dramáticas y desesperanzadoras de los últimos años.

Lamentablemente, y como era de esperar, La Niebla ha sido vendida como un mero producto de terror, con el nombre de Stephen King bien grande en todos sitios en que se promociona. No os dejéis engañar. Disfrutadla como es debido y os encontraréis una de las mejores y más aterradoras piezas cinematográficas del año.

Lo mejor: Toda ella roza la maestría.
Lo peor: Algunos insignificantes excesos en cuanto a los bichos.
publicado por Ramón Balcells el 4 junio, 2008

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