Lo que básicamente convierte a “Sideways” en una buena película es que está hecha con la mejor de las intenciones, y con verdadero amor por el cine

★★★☆☆ Buena

Entre copas

Lo que básicamente convierte a “Sideways” en una buena película es que está hecha con la mejor de las intenciones, y con verdadero amor por el cine. A veces un director hace un film con todo su corazón, pero con el propósito de llegar a una audiencia específica y hacer buena plata. Algunos de estos filmes fallan porque no son lo suficientemente buenos; fallan en ambas maneras: como películas y en la ‘box-office’ para recaudar dinero.

Pero “Sideways” es diferente; triunfa como film y no en recaudaciones, pero podríamos decir que no era su intención. Este el tipo de pieza hecha mayoritariamente por el placer y el disfrute; porque el director no es el nombre más conocido en la industria, los actores se ven raramente en grandes lanzamientos, el tema es peculiar, el guión es profundo y lleno de vida.

Basándolo en una novela de Rex Pickett, el director Alexander Payne y Jim Taylor co-escribieron el guión, uniendo a Miles (Paul Giamatti) y a Jack (Thomas Haden Church) en un viaje de una semana antes de que Jack se case. Está tan bien escrito, porque Miles y Jack son mejores amigos, pero cuando Miles, un escritor, le pregunta a Jack acerca del nuevo final de su último borrador, Jack dice: “Es genial; mucho mejor que el viejo”, y Miles responde: “No hay ningún nuevo final”.

Sin embargo, su amistad se mantiene, y se preocupan el uno por el otro, como pueden experimentar a lo largo del film. Se levantan cuando uno está borracho, se dan consejos, hacen el ‘trabajo sucio’ cuando el otro lo pide…Miles ama los vinos y es un experto en el tema; Jack no sabe ni la primer cosa acerca de ello, pero cuando su amigo le enseña como probar un vino, presta atención, hasta que pregunta: “Cuándo tomamos?” Es tan inocente y tan gracioso.

Siendo esa la mejor parte de la trama con la que el guión lidia, Payne y Taylor también llevan el tema de las relaciones adultas a la pantalla. Estamos acostumbrados a ver a personas jóvenes enamorándose, pero cuando estos personajes muestran estos sentimientos, te pega: la excitación de una de las parejas, como si tuvieran veinte años; y la inexperiencia de la otra, evidencia de las heridas que vienen con el divorcio y la soledad.

Las actuaciones llevan la escritura de Payne y Taylor a lo que es ‘carne y hueso’. El elenco de “Sideways” es especial. Miren a Paul Giamatti, por ejemplo: hizo papeles secundarios en “The Truman Show” y “Man on the Moon” con Jim Carrey; se fue al lado independiente con “Storytelling”; hizo algo para los chicos en “Big Fat Liar”; se arriesgó con el misterio en “Confidence” y consiguió una alabada interpretación en “American Splendor”. Algunos dirán que está haciendo el mismo papel aquí en “Sideways”, pero el tipo es muy bueno, se merece reconocimiento; y cuando estuvo nominado por “Cinderella Man” yo quería que ganara y ni siquiera había visto el film (todavía no lo he hecho).

Thoman Haden Church (lo pueden ver en “Spiderman 3”), un actor que nunca ha estado en el foco, dirigió un film e hizo algunos roles en comedias siempre por debajo del radar común, repentinamente dio un paso grande interpretando a un tipo normal que quiere divertirse. Su modo de hablar, sus modales y expresiones son tan graciosos que te pasás toda la película esperando que hable cuando no lo está haciendo; si me siguen. Lo mismo con Virginia Madsen; es tan increíble en su papel (Maya), y nunca había estado en el radar común anteriormente; y luego del éxito del film, no le sacó ventaja: sólo ha hecho “Firewall” y grabaciones de voz. Eso muestra que “Sideways” es el film en el que ella quería estar y punto final; lo mismo acerca de Haden Church y de Sandra Oh, que me encanta en “Grey’s Anatomy”.

El director Alexander Payne también es especial. Un número pequeño de filmes y reconocido por sacar buenas cosas de sus actores. “About Schmidt” no me parece buena, pero la actuación de Jack Nicholson como un hombre viajando a través de los Estados Unidos para ver a su hija es fantástica. Payne estaba (parece que ya no) filmando una película llamada “Nebraska”, acerca de un viaje a Nebraska, y “Sideways” también incluye un viaje en la carretera…Es obvio que le gusta dirigir en la carretera, y es un experto en el asunto. Los paisajes, la ruta, las uvas, el vino…Todo detalle cuenta en su digital y medida dirección.

“Sideways” es especial; es buena, divertida, emotiva: y está hecha por el amor.

—7/10
publicado por Juan Pablo Schapira el 11 julio, 2009

Enviar comentario

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.