Un thriller policial mas, bien logrado, pero que poco y nada rescata de la mística de aquella fantástica serie.

★★★☆☆ Buena

X-files: Creer es la clave

Sin dudas "The X Files" (o "Los Expedientes Secretos X", o "Código X" como se conoció acá) fue una de esas series de culto que se han ganado un lugar de privilegio, no solo en la historia de la televisión sino, fundamentalmente, en la memoria y el sentimiento de muchos de los que nos convertimos en sus fieles seguidores desde la emisión de aquel primer capítulo de su primer temporada, allá por septiembre del año 1993, y hasta ese episodio final con gusto a poco que, nueve temporadas después, en Mayo del 2002, la daba por terminada y nos dejaba con ganas de mas.
A estas alturas no creo que exista mucha gente que no sepa de que se trataba o quienes fueron sus protagonistas, pero como hay de todo en el jardín del Señor, y yo soy tan pero tan bueno que no quiero que nadie se quede en pelotas con todo esto, les resumo mas o menos como viene la mano.
Creada por Chris Carter, la historia giraba en torno a las investigaciones del FBI ligadas al mundo de lo extraño y lo paranormal llevadas a cabo por los agentes Fox Mulder y Dana Scully.
Mulder es un hombre obsesionado con probar la existencia de vida extraterrestre, motivado por la creencia de que su hermana menor, Samantha, fue abducida por aliens cuando ambos eran niños; mientras que Scully, es una brillante científica y médica forense cuya misión era la de hallarle una explicación lógica y racional a cada caso, con el fin de descartar cualquier factor paranormal que pudiera encontrarse y, de paso, desacreditar el trabajo de Mulder (que en realidad no les caía muy bien a los capos del FBI porque pensaban que estaba medio pirucho y encima era bastante hinchapelotas con el temita ese de los marcianos).
Sin embargo, conforme pasa el tiempo y se van sucediendo los distintos casos, la relación entre estos dos agentes comienza a cambiar y a volverse cada vez mas sólida y cercana, lo que ocasiona, entre otras cosas, que a Scully se le dificulte cada vez mas cumplir con su rol de escéptica, en parte, por la admiración que le genera la pasión con la que Mulder realiza su trabajo pero, mas que nada, porque en la mayoría de los hechos, las explicaciones lógicas o científicas se le hacen prácticamente imposibles (y además porque se re gustan en secreto. No me digan que no es romántico).
Así, con el tiempo, y guiados principalmente por la obsesión casi paranoica de Mulder, comienzan a descubrir, además, indicios de lo que parece ser una gran conspiración global que involucra a las mas altas esferas políticas gubernamentales, sociedades secretas con planes de dominación extraterrestre, valijas con dinero sucio para la campaña de Cristina, y demás casos así re grosos, lo cual los convierte en una verdadera molestia para los poderosos involucrados y los vuelve blancos de permanentes ataques, difamaciones y desacreditaciones (incluso una vez pusieron un pasacalles que decía "O le lé, O la lá, Mulder se la come, E.T. se la da". Una falta de respeto).
Así estaba la historia cuando, sustentada por su enorme popularidad, la serie tuvo su primer y muy esperado arribo a la pantalla grande en el año 1998, con la película "The X Files: Fight the Future", una especie de capítulo extendido extraordinario que fundamentalmente sirvió tanto para dar algunas respuestas a lo que se venía viendo, como para sembrar las bases de aquella trama principal que se desarrollaría durante los siguientes cuatro años y culminaría con el desenlace de la historia y el fin a la serie.
Desde entonces, han pasado seis largos años de ausencia, hasta esta nueva película que nos permite el esperado reencuentro con los agentes Mulder y Scully.
Lamentablemente, considerando el producto final en relación a la espera y a la expectativa creada, quizás seis años fue mucho tiempo.
En primer lugar, si algo hay que decir de esta última película de los "Expedientes X", es que es un thriller policial orientado quizás mas hacia el público en general, que hacia los fanáticos de la serie, y eso, para los segundos (entre los que me incluyo primero en la fila y levantando la mano), fueron puntos en contra.
Si bien es justo mencionar que a lo largo de todo el desarrollo de la trama hay muchos guiños destinados a los seguidores, el argumento en si no guarda relación alguna con la historia principal original ya conocida de la serie, y ni siquiera el factor "sobrenatural" incluido llega a estar a la altura de lo que podría haber sido.
O sea, podría decirse que casi lo único que tiene la película de la mística de los "Expedientes X" es que los protagonistas son Mulder y Scully, y no mucho mas que eso.
Con respecto a la historia, se tuvo cuidado en tener en cuenta el inevitable paso del tiempo, por lo que también en la ficción argumental se deja ver que han pasado varios años desde la última vez que los protagonistas trabajaron juntos, y que sus vidas ya en casi nada se asemejan a lo que fueron durante la serie.
Hoy, ninguno de los dos pertenece al FBI. Mulder vive casi recluido en una casa en las afueras, convertido prácticamente en un ermitaño que continua coleccionando recortes de casos extraños, rascándose el higo, comiendo sus consabidas semillitas de girasol y clavando lápices en el techo; mientras que Scully se ha dedicado de lleno a su vocación por la medicina trabajando en un centro religioso de asistencia medica, donde está a cargo del caso de un pibito que padece una enfermedad muy rara y mortal que esta a punto de estirar la pata.
Sus vidas transcurren con absoluta normalidad, hasta que un buen día debido a una serie de misteriosas desapariciones de mujeres, entre las que se encuentra una agente del FBI, la Agencia vuelve a solicitar sus servicios, interesándose especialmente en la experiencia de Mulder en resolver casos excepcionales, ya que las únicas pistas que tienen están basadas en las visiones provenientes de un sacerdote con pinta de croto.
La macana es que resulta que este buen sacerdote, este hombre de Dios que recibe las visiones, en sus años mozos había sabido embambinarse nada menos que a 37 pibes, con lo cual medio como que andaba con la credibilidad un poco manchada y en el barrio no era muy bien visto.
A pesar de ello y por mas antipático que les resultara, con visiones o medio de pedo, pero el cura pebetero siempre les batía la justa y los iba llevando por el buen camino, pista tras pista, convirtiéndose así en la única oportunidad concreta para resolver el misterio.
De esta manera, los ahora ex agentes Mulder y Scully deberán comenzar una incesante búsqueda contrarreloj de la agente desaparecida, en la que cada uno deberá lidiar con sus propias creencias y valores, enfrentándose a su vez con los cambios ocurridos en sus vidas, con los fantasmas del pasado, y con un caso que, además, pondrá definitivamente a prueba la relación que los une.
La película resulta finalmente interesante como exponente del género policial, pero casi una decepción como una nueva página en la historia de los "Expedientes X".
Prácticamente nada ofrece de aquella mística que supo ganarse a lo largo de los años, con sus fantásticos capítulos clásicos y atrapantes misterios que fascinaban semana tras semana.
Al igual que la primer película, presenta un formato tipo capítulo extendido, pero en esta oportunidad con un guión absolutamente independiente que no guarda relación alguna ni con lo que fueron los capítulos finales de la serie, ni con algún elemento de la mencionada película.
A esto hay que sumarle el hecho de que tanto por el caso a resolver, como desde el punto de vista de lo visual, esta segunda entrega termina siendo muy inferior a la primera, con lo cual se redondea un producto final que, para los que somos fanáticos y esperábamos con ansias este retorno, roza la frustración.
Mas allá de estos puntos de vista subjetivos, para el público en general la película puede resultar atractiva, entretenida, con una trama que se sostiene en algunos buenos momentos de suspenso, y que se complementan correctamente con el desarrollo del drama subyacente.
En cuanto a las actuaciones, sin dudas el punto mas alto de todo esto resulta en el volver a ver a David Duchovny y a Gillian Anderson encarnando nuevamente a Fox Mulder y Dana Scully con la misma solvencia de siempre, y manteniendo intacta esa química única que siempre demostraron tener cuando están juntos en la pantalla, pero con unas actuaciones mucho mas sobrias y maduras, en todo acordes con la evolución de los personajes en el tiempo.
Están acompañados en esta ocasión por Amanda Peet como la agente Dakota Whitney, Billy Connolly como el Padre Joe "El pebetero", y Alvin "Xzibit" Joiner como el agente Drummy.
La película fue dirigida por su mismísimo creador Chris Carter, que la verdad se podría haber puesto un poco mas las pilas y haber laburado un poco mas. No le costaba nada.

Calificación: 3 Renegados medio desilusionados (Buena, solo por el cariño que le tengo a la serie y a los personajes. Un thriller policial mas, bien logrado, pero que poco y nada rescata de la mística de aquella fantástica serie).
Lo mejor: David Duchovny y Gillian Anderson encarnando a Mulder y Scully otra vez, y la esperanza de que los Expedientes X aún no estén cerrados definitivamente.
Lo peor: Lo convencional del argumento.
publicado por Renegado el 22 agosto, 2008

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