Aprobado justito para una película que disponía de todos los mimbres para ser mucho más, a pesar de que mejora a medida que avanza la trama.

★★★☆☆ Buena

Quemar después de leer

Comedia de enredos muy enredados, a ver si me aclaro con la sinopsis. La cosa va de un agente de la CIA, el prota de las amistades peligrosas, al que ponen de patitas en la calle por darle a la botella más de la cuenta. Él, para vengarse, decide escribir unas memorias de sus años como agente, y de paso sacarse unos dineros, el problema es que el CD donde guarda toda la información acabará extraviado y en manos de Joe Black y la poli de Fargo, un par de patanes de gran calibre que trabajan en un gimnasio a las ordenes del padre fallecido de A dos metros bajo tierra. Los dos lumbreras no dudarán en sacar tajada del asunto intentando chantajear a su propietario. Además, la cosa todavía se complicará más cuando la poli de Fargo empiece a mantener una relación con Batman 4, que a su vez también se está beneficiando a la esposa, del ex-agente chantajeado y que, sin quererlo, se verá metido de lleno en toda esta historia. Total, que los Coen siempre la acaban liando, ya sea por un maletín lleno de fajos de billetes (Fargo, No es país para viejos), un bebé (Arizona Baby), una alfombra (El gran Lebowski) o, como en esta, un CD.

Los hermanos Coen son dos putos genios capaces de lo mejor (la mayoría de las veces) y de lo peor (las menos) con gran habilidad para hacer su trabajo, ya sea en géneros tan, a priori, opuestos como la comedia o el drama, que hace poco se merendaron a crítica y público con No es país para viejos, ganadora de cuatro Oscars (precisamente Quemar después de leer querían dirigirla antes que ésta, pero problemas con la agenda de sus estrellas se lo impidió). En cuanto a las comedias, que es lo que hoy toca repasar, encontramos grandes películas como Arizona Baby, El gran salto o El gran Lebowski y otras menos interesantes, para mi gusto, como las más recientes O brother, Crueldad intolerable y Ladykillers (esta última francamente lamentable).

Entre los protas encontramos un plantel de nombres que muchos ya quisieran para sus películas: Brad Pitt, en su primera colaboración con los Coen, interpretando a un hortera e infantil preparador físico que se verá arrastrado por su compañera de trabajo en un embrollo que se irá complicando por momentos; George Clooney, en su tercera colaboración con los Coen, que sigue interpretando, para ellos, el mismo papel de tontaina que ya interpretara en sus dos películas anteriores juntos, extremado y sobreactuado, buscando la caricatura sobre todas las cosas; Tilda Swinton, que interpreta a una mujer fría y calculadora con grandes dosis de mala leche, que será quien iniciará todo el jaleo; John Malkovich, actor casi de culto, de extensa carrera, que encarna al colérico y malhablado ex-agente de la CIA; y Frances McDormand, habitual actriz de los directores (aparte de esposa de Joel Coen), siempre fantástica, que ganó un Oscar como mejor actriz, precisamente, por Fargo.

Pero, vamos a lo que vamos, que ya iría siendo hora. Quemar después de leer me merece un aprobado raspadillo raspadillo, demasiado justo para lo que podría haber dado de si la película, con un guión que, en principio, les debería ir como anillo al dedo para desplegar todo su potencial (coño, como que se lo han hecho ellos mismos a partir de la novela Stansfield Turner) pero que no acaba de rematar la faena y un elenco de actores (y nombres propios) dispuestos a hacer el burro como pocas veces. Pero a la hora de la verdad, lo cierto es que a la película le cuesta horrores arrancar, con un inicio donde cada personaje va a su bola y, hasta que no empiezan a relacionarse entre si, uno no sabe muy bien hacia donde va la peli, con un humor brillante pero que apenas dejan ver a cuentagotas y algún que otro actor demasiado desaprovechado (personajes como los de John Malkovich o Tilda Swinton desaparecen durante buena parte de metraje, sin que el espectador entienda demasiado bien porque). En general la sensación es de que la cosa se acaba quedando a medio gas sin acabar de aprovechar todos los recursos que los Coen tenían a su disposición. A pesar de todo, los Coen, por suerte, no se han olvidado de dirigir y en esta peli dan buena muestra de ello, con algún momento realmente acertado y una trama que, demasiado lentamente por desgracia, va creciendo y mejorando a medida que se acerca el final.

Resumiendo: Aprobado justito para una película que disponía de todos los mimbres para ser mucho más, a pesar de que mejora a medida que avanza la trama.

Lo mejor: Que el sello Coen sigue estando allí
Lo peor: Que se quede demasiado a medio gas
publicado por Jefe Dreyfus el 23 octubre, 2008

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.