Un thriller lento y pausado que te atrapa dentro de la historia, aunque si únicamente eres amante de la adrenalina pasa pagina, probablemente te acabes durmiendo.

★★★★☆ Muy Buena

Promesas del Este

En el 2005 David Cronenberg decidió dar un giro radical a su carrera abandonando ese genero tan personal al que nos tenia acostumbrados donde mezcla fantasía y bizarrismo a partes iguales como en eXistenZ, El Almuerzo Desnudo o Crash entre otras, aunque es mas conocido por su particular adaptación de La Mosca, en la que nos muestra su lado mas escabroso. Esta nueva etapa se abre con Una Historia de Violencia, a la que le sigue Promesas del Este, argumentalmente no guardan relación, sin embargo en el apartado técnico son bastante semejantes. De esta forma Cronenberg abre una nueva puerta y nos adentra en un género mucho más estable y accesible de cara al público en general.

El misterioso y carismático Nikolai (Viggo Mortensen), nacido en Rusia, es el chófer de una de las familias más importantes del crimen organizado de Europa Oriental. Encabezada por Semyon, el encantador dueño de un caro restaurante ruso que esconde una naturaleza brutal y fría detrás de su sonrisa, la suerte de la familia se tambalea por culpa de Kirill (Vincent Cassel), su alocado hijo, que hace más caso a Nikolai que a su propio padre. Pero la cautelosa vida de Nikolai cambia de golpe cuando conoce a Anna (Naomi Watts), una comadrona que trabaja en un hospital de Londres. Anna está muy afectada por la situación en la que se encontraba una adolescente que muere dando a luz, y decide buscar a la familia de la chica basándose en el diario que dejó escrito en ruso. Al escarbar en el diario, Anna desencadena involuntariamente la ira de los mafiosos…

El reparto es la mayor baza para el film, en los papeles principales tenemos a Viggo Mortenssen, Vincent Cassel y Naomi Watts. A diferencia de Una Historia de Violencia esta historia es mucho mas pausada, pero gracias a un guión cuidado y lavado con Perlan nos desvela la trama con sutileza, sin marear al espectador, la historia explicada con decisión deja libertad a los actores para poder interpretar sin grandes esfuerzos.
El peso de la historia lo lleva Viggo, aunque dado que su personaje carece prácticamente de emociones y sentimientos (exteriores), hasta bien pasado medio film, Cassel ocupa este lugar con una interpretación algo sobreactuada pero que se complementa a la perfección con el personaje de Viggo, como el Yin y el Yan, dejandose cojo el uno al otro. Naomi Watts se limita a interpretar las escenas de una manera sencilla pero cuando llegan las escenas dramáticas, saca toda su fuerza convirtiendo esas escenas en algo excelente, véase el reciente remake de Funny Games, sobran las palabras.

Cronenberg es gato viejo y mueve la cámara con profesionalidad, lentamente con travellings y algunos zooms para alejarse del plano. La fotografía con colores vivos y tristes al mismo tiempo junto a la banda sonora triste y melancólica de Howard Shore (compositor fetiche del Señor Cronenberg) nos atrapa en la historia deseando saber que va a suceder, esquivando la lentitud del film en general. La parte de efectos especiales solamente es requerida en un par de ocasiones en todo el film, momentos que Cronenberg aprovecha dejando su sello particular visto en anteriores films como eXistenZ, El Almuerzo Desnudo o Videodrome, pero no se hagan ilusiones lo hace de una manera muy sutil.

En definitiva, un thriller lento y pausado que te atrapa dentro de la historia, aunque si únicamente eres amante de la adrenalina pasa pagina, probablemente te acabes durmiendo.



Nota: 8/10
La Frase: ¡La estrella es mi puta marca de nacimiento!
La Escena: La pelea en la sauna.

Lo mejor: El reparto de actores y el apartado técnico.
Lo peor: Su lentitud puede jugar una mala pasada a los amantes de la acción.
publicado por Victor Serrano AKA Machete el 22 diciembre, 2008

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