La antítesis entre Jamal y su interrogador televisivo concentra todo el mérito dramático y – fuera de ese ámbito narrativo, tan maniqueo – no hay nada en el conjunto que lo diferencie de cualquier producto de Bollywood .

★★☆☆☆ Mediocre

Slumdog millionaire

El triunfo de la película de Danny Boyle – con el bochornoso añadido mediático de las famosas estatuillas – se explica fácilmente por el uso de los arquetipos del cuento de hadas tradicional en una traducción a los contornos más sórdidos del cine social, siendo inevitable la ejemplar referencia a “Ciudad de dios“, de Fernando Meirelles. La narración no pierde su encanto en ningún momento, debido ante todo a la caracterización de su personaje central, cuyo valor y tenacidad provoca la empatía en el espectador, cumpliendo a la perfección con la progresión dramática que vemos en esta tópica historia sobre el pobre que llega a ser rico apoyado en el azar y en una experiencia del mundo que rompe los presupuestos que de su condición pudieran suponer las autoridades y el malévolo presentador de televisión, el otro gran logro en la construcción de personajes. Por supuesto, en el pobre esta la bondad y su conducta moral es ejemplar. Los ricos son los malos. La antítesis entre Jamal y su interrogador televisivo concentra todo el mérito dramático y – fuera de ese ámbito narrativo, tan maniqueo – no hay nada en el conjunto que lo diferencie de cualquier producto de Bollywood .

Además de su mediocre visualización (excepción hecha de las panorámicas de la India), no es lícito plasmar las miserias sociales en un cuento de hadas que, al final del camino, propone una salida a todas luces inalcanzable siguiendo las leyes del género noir. Una mixtura efectista e incoherente.
publicado por José A. Peig el 2 marzo, 2009

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.