Una dignísima continuación de la película que nos devolvió a los zombies (bueno, a los infectados)

★★★☆☆ Buena

28 semanas después

Hace unos pocos años, Danny Boyle (Sunshine) resucitó el cine de zombies. Acababa de darse un batacazo con La Playa despues de convertirse de la noche al dia en uno de los directores europeos con mayor proyección internacional gracias a Trainspotting.
Superado el trance de tener que realizar una Gran Película, Boyle optó por un producto de orientación comercial, o de exploitation como gusta decir ahora. Quien le iba a decir que su historia sobre infectados supondría el regreso de los muertos vivientes a las pantallas.
Después del gran éxito que supuso 28 dias después (a pesar de sus carencias y su fatal cambio de ritmo), se adaptó el videojuego de zombies por antonomasia, Resident Evil, recibimos alborozados el debut de Zack Snyder (300) con su version de Amanecer de los muertos y, más tarde, llegaría la reválida del director que más ha hecho por este género (de hecho se puede decir que lo parió él) George Romero y su Land of the dead.
Desde entonces hasta hoy, el goteo de películas más o menos relacionadas con el tema de los muertos vivientes no ha cesado aunque algunas hayan ido directamente a parar a los videoclubs (si es que aun queda alguno abierto).
Y asi es como hemos llegado hasta esta secuela a cargo de Juan Carlos Fresnadillo (Intacto) titulada "28 semanas despues", que en caso de que continue la saga deja intuir otros títulos la mar de divertidos (al estilo Se lo que hicisteis el ultimo verano, Aun se lo que hicisteis el ultimo verano,etc,…).

La película, desgraciadamente, deja un sabor agridulce. Es innegable que contiene varios momentos realmente interesantes y que la película en general se disfruta, pero el círculo no se acaba de completar, y el resultado final desmerece de las expectativas que se podían tener sobre el film.
Todo lo relacionado con la ambientación, con la puesta en escena, es impactante e iguala (cuando no supera) lo presentado en 28 dias. Sin embargo, los personajes carecen de la profundidad que tenían aquellos y la película no tarda demasiado en convertirse en un simple survival horror en el que alguien ha aproechado para hacer crítica de la forma de actuar de los soldados americanos. Parece ser que ya no se puede hacer una película en la que salgan soldados sin tener presente la guerra de Irak y un constante complejo de culpa.
La banda sonora apoya a la perfección todos y cada uno de los momentos más dramáticos de la trama (funciona estupendamente en la magnifica set piece del prólogo, por ejemplo) y sin embargo se hace extremadamente ruidosa y molesta cuando se producen los ataques de los zombis (sí, sí, me empeño en llamarlos zombis porque es lo que son, al fin y al cabo). Lo mismo ocurre con los movimientos de cámara, que en palabras del propio Fresnadillo, pretenden hacer ver que la misma óptica se hubiera contagiado, pero en el fondo lo que consigue es que se le contagie al espectador un dolor de cabeza importante.
Por otro lado podríamos hablar de la verosimilitud de la historia, que no se yo ni si Hitchcock a quien tan poco gustaban los análisis de estas cuestiones hubiera pasado por alto. Mas que nada porque, al igual que en 28 dias, la historia se desencadena a partir de un suceso, vamos a decir, difícil de imaginar.

En fin, que a pesar de todo siempre es loable ver a un director de cine español haciendo películas a la contra de lo que aquí nos tienen acostumbrados, aprovechando el tirón y no perdiendo el tiempo lamentándose y quejándose del público o manifestádnose directamente para que les den más dinero. Solo por eso, ya vale la pena ir a verle la película.

A la espera de ver si Julian Lara consigue levantar su proyecto Sevillian zombies: patera of the dead con Jenna Jameson en el reparto, estos infectados son toda la carne muerta de que disponemos para pasar un buen rato.
Lo mejor: El arranque
Lo peor: El personaje de Carlyle se vuelve cansino
publicado por Javier Paez el 7 abril, 2009

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