La mejor película de la franquicia junto con ‘El Prisionero de Azkaban’. Definitivamente, Harry se ha hecho mayor.

★★★★☆ Muy Buena

Harry potter y las reliquias de la muerte (harry potter and the deathly hallows)

Desde el primer momento, con el sensacional prólogo en el que vemos cómo Harry, Ron y Hermione se preparan para lo que saben que tendrán que hacer, se ve que se lo han tomado en serio. Ya no son unos niños, ya no esperan fervientemente al 1 de Septiembre para ir a Hogwarts.
A partir de ahí, Yates fija el tono que tendrá el film, pues en la siguiente escena, que tiene lugar en la mansión Malfoy (protagonizada por unos Ralph Finnes y Alan Rickman que se comen la pantalla),  el "dire" no se anda con chiquitas, y refleja toda la frialdad y crueldad que debe.

Más adelante, tras la trepidante secuencia de "los siete ‘Potters’", y una boda a la que se concede el espacio justo y necesario, hay una pequeña escena que a mí me encantó: El trío llega al número 12 de Grimmauld Place (antiguo cuartel de la Orden del Fénix y hogar del fallecido Sirius), y Hermione, tras haber comprobado que no hay más humanos allí, dice, en un estrecho y oscuro pasillo: "Estamos solos". Sí, se refiere a que no hay nadie más allí, pero lo que dice la escena es que REALMENTE están solos, nadie puede ayudarles ésta vez. Ahora todo depende de ellos, y se pondrá a prueba su valor, destreza, inteligencia y lo que es más importante, su amistad.

Despúes, nos encontramos con un segmento bastante más desenfadado y divertido, la incursión de los protagonistas en el Ministerio, donde se topan de nuevo con la retorcida Dolores Umbridge (Imelda Staunton). Pero por supuesto su plan no sale tan bien como esperaban y se ven obligados a vagar por el país sin saber como continuar. En éste punto, es probable que a los no-fans de ‘Harry Potter’ se les haga pesada, pues la cinta se vuelve más lenta. Eso sí, este "punto muerto" es totalmente necesario para profundizar en la amistad que une a nuestros tres protagonistas. En éste fragmento destaco un par de cosas: Primero, la escena en la que Hermione se encuentra a los Carroñeros a unos centímetros de ella (¡que tensión!), y segundo, el detalle de acompañar el viaje del trío con la voz del locutor de radio dando nombres de gente (tanto mágica como ‘muggles’) asesinada. Sobrecogedor, en mi opinión.
Mientras tanto, vemos crecer la desconfianza y los celos de Ron, que culminan con su abandono del grupo. Tras ésto, el ritmo del film empieza a acelerar de nuevo progresivamente, pues presenciamos, primero, una escena bastante inquietante, incluso terrorífica, protagonizada por cierta anciana (que bien han sabido mezclar diferentes géneros en ésta película), y luego, uno de los mejores momentos de la cinta: El rescate de la espada de Gryffindor. No creo que se le pueda poner más tensión al "casi ahogamiento" de Harry. ¡Qué nervios, por Dios!
Por otro lado, el ataque psicológico que hace el horrocrux a Ron (¡¡Ha vuelto!! ¡Bieeeen!) esta plasmado a la perfección, incluso supera al del libro (que también use arañas para torturarle es un puntazo), y sufrimos con él, pues al pobre le putea a base de bien. Eso sí, cuando por fin Ron vence sus miedos y destruye el horrocrux, me hubiese gustado ver un poco más de gratitud por parte de Harry, gratitud que si expresa en la novela. Pero bueno, el relato del pelirrojo sobre como pudo volver, es bastante emotivo, sobre todo porque parece hablarle sólo a Hermione.

Pasémos a comentar otro punto álgido del film: ‘La fábula de los Tres Hermanos’. Sin duda, una idea fantástica narrarla como si de un corto de animación se tratase, con un estilo visual que me ha recordado un poco al de ‘Pesadilla antes de Navidad’ o ‘La Novia Cadáver’. Mola.

Y finalmente llegamos de nuevo a la mansión Malfoy, dónde recibimos una dosis de Helena Bonham Carter (Bellatrix) desatada sometiendo a un durísimo interrogatorio a Hermione, y después, un rápido combate que es, ni más ni menos, un aperitivo de lo que nos espera en ocho meses. Como no podía ser de otra manera, nuestros héros escapan por los pelos, pero el pobre Dobby (que juega un papel fundamental en ésta escena) no sobrevive. Lo cierto es que acabas cogiendo cariño al elfo, y da pena que muera, pero no me pareció tan emotivo como dicen.
Por supuesto, los últimos minutos son a lo ‘El Imperio Contraataca’: Nos dejan con multitud de preguntas sin resolver y con la sensación de que todo va mal. Que lejos está el 15 de Julio…

Pero bueno, hablemos un poco de las actuaciones. No hace falta decir que Finnes, Rickman y Carter roban cada plano en el que salen, pero ésta vez los que destacan son los tres protagonistas, que estan estupendos, mejor que nunca, especialmente Watson (sorprende cuánto puede expresar con una mirada).
En ésta ocasión no hay ningún fichaje realmente destacable, salvo quizá Rhys Ifans como Xenophilius Lovegood (el padre de Luna) y Bill Nighy como el nuevo Ministro de Magia Rufus Scrimgeour. Pero salen cinco minutos cada uno, así que…

A nivel técnico, cumple con creces, como siempre, pero la historia no permite mucho el lucimiento de efectos visuales.

Alexandre Desplat se encarga ésta vez de la B.S.O., que acompaña a la perfeción a las imagenes, aunque salvo un par de temas bastante buenos, tampoco destaca especialmente.

En definitiva, una película muy bien hecha, con un tono más adulto y una tenebrosidad que le sienta genial. Además, como dije al principio,Yates y Kloves se ponen de acuerdo y no hay fisuras en sus trabajos. Por otro lado la fidelidad a la obra de Rowling es extrema, por lo que veo difícil que no le guste a algún fan. En cualquier caso, cuando valoremos a las dos partes como un todo… Vamos a flipar.
Lo mejor: La madurez y oscuridad que desprende.
Lo peor: Algunas partes pueden resultar aburridas para los no-fans.
publicado por Diego Sánchez Villegas el 2 julio, 2011

Enviar comentario

Leer más opiniones sobre

muchocine 2005-2019 es una comunidad cinéfila perpetrada por Victor Trujillo y una larga lista de colaboradores y amantes del cine.